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De la teoría a la práctica: ¿Cómo ser un "Mediador" hoy?
Convertirse en un mediador según el método Feuerstein no requiere un título en psicología, sino un cambio de actitud. Para quienes convivimos o trabajamos con personas neurodivergentes, la mediación es el puente entre el aislamiento y la conexión.
12/27/20252 min read
Convertirse en un mediador según el método Feuerstein no requiere un título en psicología, sino un cambio de actitud. Para quienes convivimos o trabajamos con personas neurodivergentes, la mediación es el puente entre el aislamiento y la conexión.
Aquí te compartimos tres pilares básicos que puedes aplicar en casa o en el aula:
1. Mediación de Intencionalidad y Reciprocidad
No basta con poner un libro o un juguete frente al niño. Debes "contagiar" tu intención.
En la práctica: Asegúrate de que hay contacto visual o una atención compartida. Si el niño está mirando una hormiga en el suelo, no lo interrumpas; únete a él. Di: "Mira qué rápido se mueve, ¿viste que lleva una hoja?". Estás transformando un estímulo azaroso en una experiencia compartida con propósito.
2. Mediación del Significado
A muchos niños neurodivergentes les cuesta entender el "porqué" de las cosas, lo que genera ansiedad o falta de interés. El mediador le da valor emocional y lógico a la actividad.
En la práctica: No digas simplemente "abróchate la chaqueta". Di: "Nos abrochamos la chaqueta para que tu cuerpo esté calentito y no te sientas mal por el frío". Ayúdale a entender que cada acción tiene un valor y una conexión con su bienestar.
3. Mediación de Trascendencia (El "Puente")
Este es el paso más importante para el aprendizaje real. Es ayudar al niño a llevar lo que aprendió "aquí y ahora" a otros momentos de su vida.
En la práctica: Si están clasificando bloques por colores, pregúntale: “¿Dónde más en la cocina vemos cosas rojas como este bloque?”. Esto entrena al cerebro para crear reglas generales y no quedarse solo en la repetición de tareas aisladas.
Recuerda el lema de Feuerstein: "Un momento... ¡déjame pensar!". El mediador no da la respuesta, sino que da el tiempo y las pistas para que el otro la descubra.
Reuven Feuerstein nos dejó un mensaje de optimismo radical respaldado por la ciencia. En un mundo que a veces intenta etiquetar y limitar a las personas neurodivergentes, su enfoque nos invita a ser arquitectos del cerebro y a creer, por encima de todo, en la infinita capacidad de cambio del ser humano.
